
Como si de una mesa de billar se tratase, un impulso golpea a un pensamiento y este a su vez golpea a un razonamiento, a una lógica que se desliza, choca y crea un motivo que impulsa a un acto, a un hecho...
...Y hoy, sin más, me da lo mismo lo que pase en la mesa de billar, las lógicas, los motivos y los razonamientos... para mi, los HECHOS son lo único que hay.
Al fin y al cabo al billar no gana quien mueve mas bolas sin rumbo sobre la mesa, sino quien logra colarlas todas a tiempo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario