martes, 28 de diciembre de 2010

Casi


Una vez más, no puedo dormir...

No te preocupes, es más habitual de lo que me gusta reconocer... ya casi estoy acostumbrada. Normalmente le echo la culpa a ese maldito nudo que me forma en el estómago cuando apago la luz y cierro los ojos... no duele, es más bien como un pellizco que me hace dar vueltas y más vueltas entre las sábanas, enrollando y desenróllando pensamientos, colocándolos aquí y allá, preguntándome por qué solo me asaltan a estas horas, en este lugar...Supongo que al verme sola y medio desnuda aquí, aprovechan para acecharme, creyéndome más vulnerable... suspiro, pero no se van...
No te preocupes, es más habitual de lo que me gusta reconocer... ya casi estoy acostumbrada. Joder, casi cada noche me hago la misma promesa y cada noche la vuelvo a romper. Es justo por eso por lo que prefiero llegar completamente agotada a mi encuentro nocturno con la almohada, al menos con esta, que guarda tantos y tantos sueños ya... Cuando me encuentro con una desconocida todo es diferente... Centrada en mi deslíz, ninguna guarda recuerdo alguno de ningún pensamiento anterior, y en ese breve espacio, siento alivio.
No puedo evitarlo, por lo visto a esa parte tonta de mi cerebro le gusta jugar a estas horas, donde todo está en silencio y no me queda más remedio que oir lo que quiera decirme... me susurra al oído, se me enreda por el cuello, por mis hombros, en el pecho... y disfruta observando como acabo cayendo rendida, agotada de intentar zafarme sin éxito alguno...
No te preocupes, es más habitual de lo que me gusta reconocer... ya casi casi estoy acostumbrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario