Claro que de los finales dependen los principios… claro que
tienen importancia , claro que me acuerdo…
Recuerdo que llovió, no durante mucho tiempo pero si con una
intensidad inusual, que ponía los pelos de punta… llovió y llovió y justo
cuando parecía que las nubes se habían comido al sol para siempre, este salió
como si nada, completamente ajeno a la tragedia sucedida… Salió y con él
salimos todos… salimos y ¡de qué manera! De la rutina, de la monotonía, de
proyectos inacabados, del país y el continente, de un sofá, de miedos y del
cine, de una carrera, de antiguos coches y las historias que sucedieron dentro
de ellos, de aviones para coger otros a toda prisa, de una misma, de lo
conocido… Salimos al mundo, de nuevo, una vez más, desde cero y desde el principio…
con la pena de dejar lo que se amaba y la ilusión de dar paso al principio de
la cuarta vida que tocaba construir… Sin miedo y sin elección, con paso firme y
baile lento, como esa preciosa canción tatuada en mi nuca para que sepas que te
espero incluso sin verte, sin mirarte ni conocerte… Te sigo esperando sin
cesar… Como no cesan las ganas, ni las dudas, ni las risas, ni esos momentos
sin sentido adulto que me encantan que solo vivo contigo y solo tu sabes cuales
son, a las nueve de la noche en mi sofá un viernes de nachos… Como esos otros
momentos donde pase lo que pase, sea como sea el día, venga de donde venga y mi
humor sea gris o azul celeste, siempre estáis ahí, mi equipo de oro, con los
brazos tan abiertos que me pierdo en ellos y me hacen sentir pequeñita, como en
el aquel video donde me ensuciaba los zapatos y corría hacia ti, mi héroe… Como
esos momentos donde te das cuenta de que California o el bar de la esquina son
lugares maravillosos porque los comparto contigo, porque la vida está hecha de
elecciones y de las mejores de mi vida fue sobrevolar el Atlántico desde tus
ojitos de niña que me hicieron verlo todo, como tu siempre has querido que lo
sea, Mágico…. Porque ni contigo y sin ti no quiero… porque yo soy una bolsa y
tu una caja llena de momentos fugaces, antiguos, nuevos y recién salidos del
horno, tan tentadores como exquisitos, que se estrenarán o no dependiendo de
hacía donde sople el viento y gire la veleta, sin prisa, sin pausa y sin saber
nada más… Porque con vosotros siempre, siempre y ya! Ahora! Abrázame casi igual
que lo hiciste aquella vez, que he aprendido que no hay dos abrazos iguales ni
dos ganas parecidas, que el tiempo a veces sí es perdido… Hoy tengo más que
ayer y más ganas de colocarlo en su sitio, meticulosamente, con cuidado, con
dulzura, con pasión… por ti y por ti, por lo que hago y por lo que no hago
también…
Si hay que pedir, pido lazos rojos… Si hay que proponer, te
propongo cerrar un trato, con vino rosado y pastelitos dulces, donde salir ganando no
sea ni la mitad de importante que disfrutar el momento… Si hay que brindar,
brindo por la superación, tu pelito rubio, las escaleras donde nunca se deja de
subir, la capacidad de reinventarse cada día, de cambiar y evolucionar a cada
paso, por los viernes, el blanco de mis sábanas y los besos que me gustan…. Por
todo lo que esté por llegar y me traigas, porque todo lo quiero.
Bienvenido 2013!!