lunes, 19 de mayo de 2014

Todo parece que es ayer


Y no es ayer... El tiempo, con su paso aplastante lo arrasa todo tras de sí, y vuela... y se escurre entre los dedos y se va y se va y no hay manera de aferrarse a él, y de repente, aquello que empezaste, termina. Y de repente no tienes 23 ni esa ilusión por aquella historia y acumulas experiencia pero no sabiduría, y en un abrir y cerrar de ojos, ya pasó por tu lado y se fue.
Dejarse llevar es lo más fácil. Saber parar es solo cosa de valientes. 
Asumir que el tiempo es la mayor riqueza que tienes, es solo cosa de sabios.

Hay demasiadas cosas mediocres en la vida... el AMOR nunca debería ser una de ellas.