Siento si soy demasiado clara a veces, y otras en cambio, nada en absoluto.
Es verdad que quizás, algunas veces, mis actos y palabras no tienen ninguna concordancia... A veces, simplemente, no tengo ganas de hablar... otras, no puedo dejar de hacerlo, aun cuando no hay nada que decir...
Hay momentos, muchos más de los que me gusta reconocer, en los que callo muchas cosas que me arden por dentro, que no consigo arrancar de mi... quizás solo por guardar algo... quizás solo por no hacer demasiado ruido...
Es facil oírme, quizás no tanto escucharme...
Yo solo valgo para quedarme o para irme, no para estar solo a ratos... Es verdad que juego a esconderme, a observar desde lejos y me escurro entre los dedos de quien pretende atraparme... pero esto, todo lo que ves, es todo lo que hay. No se tener más de una cara ni tengo interés alguno en esconderme bajo mil capas, ajena a toda realidad.
Cancelados todos los vuelos al reino de Oz, ya solo me queda un mundo al que puedes pertenecer, y en este no hay terceras fases ni medias tintas. Este es el único que puedo tocar con las manos... El de verdad.
¿A cuál de los tuyos pertenezco yo?
Todos los días aprendes algo nuevo, lo quieras o no