viernes, 30 de diciembre de 2011
Sin miedo
Ya no tengo miedo.
Ni de saltar ni de que la caída me mate, ni de no llegar al otro extremo.
No tengo miedo de no poder llegar a la meta ni siquiera de no saber si realmente la hay, si alguna vez existió.
No tengo miedo a correr o a ir demasiado despacio, no temo perderme por el camino, no le temo a que se vuelva oscuro o me ciegue su luz.
No tengo miedo del qué dirán, ni ellos, ni tu, ni siquiera del qué diré yo.
Vuelo un metro por cada paso que doy porque así decido hacerlo, porque no puedo evitarlo, porque mi corazón siempre fue mucho más pesado e insistente que mi cabeza, porque todo pesa más en ese lado del pecho.
No tengo miedo de ganar o perder, de no aprender, de no saber disimular... Respiro cada partícula de aire de este momento en el que estoy aquí, en el que lo disfruto con cada centímetro de mi por vivirlo. Por vivirlo así, nuevo, sin miedo.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Fragil
Extremadamente frágil, un mal uso puede hacerlo añicos con el gesto más simple o la ausencia de él.
Extremadamente frágil como nunca lo he sido y tan vulnerable como un minúsculo trocito de cristal a la espera de ser protegido, cuidado...
Lo malo de los trozos de cristal tan pequeños es que sino se cogen a tiempo, siempre se acaban perdiendo, invisibles...
Busca la manera de encontrarme.
Nadie dijo que fuera fácil.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Rainy day
You could ask me for a million things, and even knowking exactly who i am, i would left every little thing behind just tu run away on your desire's direction.
I would remove the moon on the sky, blow up the sun and even get sane if you ask me for that... but never ask me to put a brain into my heart, 'cause is something i'll never do.
What i feel, what you feel and what he does, it's all that matters.
Always is gonna be like this. This is me and this is all that i can i give to you.
Everytime you ask me to pretend is just another rainy day...
domingo, 18 de diciembre de 2011
Dime que es verdad
domingo, 4 de diciembre de 2011
sábado, 19 de noviembre de 2011
Tan simple. Tan sencillo
martes, 15 de noviembre de 2011
Una válvula

lunes, 14 de noviembre de 2011
Think

domingo, 13 de noviembre de 2011
My way
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Hello!

jueves, 3 de noviembre de 2011
lunes, 11 de abril de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
Las doce menos diez

"Es absurdo"... lo he escuchado tantas veces que ya casi ha perdido su sentido, como todo lo demás... Lo he dicho tantas veces que se me arranca de la garganta y se me escapa entre los dientes casi sin darme cuenta, sin dejar huella alguna, como todo lo demás....
Y en realidad, cuando lo pienso, es verdad... siempre es absurdo... ¿Por qué no podré sentirlo igual? Maldita sea la ficha de puzzle que me falta en esa parte del pecho, la que no encaja bien y echa a perder el resto del juego... Maldita sean las doce menos diez de la noche cuando cierro los ojos, te imagino cerca mia y te echo tanto de menos que a veces me entra la risa tonta, por desear cosas que no existen, porque siento todo el peso del holograma sobre mi, empapándome... porque las mentiras tienen las patas cortas, pero las tuyas tienen alas y, cuando me descuido, me hacen volar... volar muy lejos y tocarte y susurrarte al oído que me vuelves loca sin hacerlo, y rogarte que me dejes en paz de una vez, y chillarte que te largues y suplicarte que no te vayas nunca de mi lado y pedirte que me des un beso... y ¿para qué? pues para nada, como todo lo demás... Quizás para decirte otra vez que lo siento y siento todo, en el pecho... lo de verdad, lo de mentira y lo de enmedio también, con ninguna logica, con rabia, con pasión y sin sentido, pero aquí, sin saber muy bien por qué, con la razón palpitándome en las muñecas, mirando como cambian las luces del suelo bajo mis pies... preguntándome qué color verás tu cuando no me miras, cuando escuchas mi voz... cuando son las doce menos diez y estoy pensando en ti.
martes, 29 de marzo de 2011
24 más
Por toda la gente que ha pasado por nuestro lado, porque nosotros hemos seguido juntos SIEMPRE, por todo lo que nos queda aun...
Por Mérida, por Jerez, por Croquetas, por Carvoeiro, por Punta, por Londres, por New York y porque quiero recorrerme el mapa mundi contigo de copiloto.
Por nuestros desayunos, nuestras cenas, cafés y almuerzos. Porque "mas vale que falte a que sobre", porque comer en bol siempre es mejor que en plato, porque los botes de tu madre son el mayor tesoro de mi nevera, porque la ensaladilla de mi padre nunca me sabe tan bien como cuando la como contigo.
Porque no necesito pastillas para dormir cuando duermes a mi lado... por tus ronquidos y mis tapones de papel, porque no hay placer en el mundo comparable a tus cosquillitas.
Por las tomas falsas de "La Duda", por los cientos de rules, porque nadie hace la cama tan impecablemente bien como tu!
Porque "Morcón" ahora es un piropo.
Por tu último trocito de bocadillo y "porque los amigos están para lo bueno y para lo malo, eso es lo que hay!" Porque nunca habría aprobado tecnología sin que me hubieras falsificado las láminas. Porque gracias a ti "Los Barquitos" es el juego más divertido del mundo.
Por el continental, el Scatergory, el Lips y por supuesto, la morsa! Porque somos capaces de hacer autenticas locuras por conseguir "la foto perfecta".
Por ir de la mano conmigo hasta a los lugares más tristes, por querer estar siempre presente en mi vida, por no dejarme nunca caer...
Porque hemos cruzado los 7 mundos juntos! Porque hemos ido a la luna y hemos vuelto. Por las avispas que se cuelan en el coche en plena autopista.
Porque somos de la "generación Matrix", por Lord Farquad su orden de desaucio, por la casa-elefante de Satine y porque "Nemo ezztá nadando a mar abierto!!"
Porque me haces especial por compartite conmigo, porque no hay sensación comparable a la de tus abrazos, Porque llenas mi vida entera de color.
Por ti. Porque eres mi alegría todos los días. Porque tienes 5 tipos de risas diferentes y yo las conozco todas, porque no quiero perderme ni una sola.
Porque no son solo 24 años, es justo la mitad de nuestras vidas juntos. Por quiero 24 más!
Porque te quiero tanto que no cabría ni en 24 vidas más.
Porque no hay NADIE COMO TU.
Felices 24!
domingo, 20 de marzo de 2011
Ni la mitad...
Well, they say the sky's the limitand to me that's really true,
But, my friend, you have seen nothing
just wait 'til you get trough...
Because i'm big, i'm bad
come on
You know i'm big, i'm bad
you know it
You know i'm big, i'm bad
Come on, you know
and the whole world has to answer right now
just to tell you once again
Who's bad...?
lunes, 14 de marzo de 2011
Hay veces

A veces esconderse es lo más parecido a mostrarse de verdad.
Algunas veces, retroceder es justo lo necesario para avanzar.
Hay veces en las que hace falta taparte los oídos para escucharlo todo más claro.
A veces, cambiar el rumbo es la única manera de no salirte del camino.
A veces, cuando se pierde, se gana.
sábado, 12 de marzo de 2011
24!
viernes, 4 de marzo de 2011
I wish i was special...
When you were here beforeCouldn't look you in the eyes
I wish i was special
You're so fucking special...
But i'm a creep
i'm a weirdo
What the hell am i doing here?
I don't belong here...
I don't care if it hurts
I want to have control
I want a perferct body
I want a perfect soul
I want you to notice when i'm not around
You're so fuckin' special
I wish i was special...
But i'm a creep
i'm a weirdo
What the hell am i doing here?
He's running out the door
He's running out
He runs runs runs...
Whatever makes you happy
Whatever you want
You're so fuckin' special
I wish i was special...
miércoles, 23 de febrero de 2011
New York, New York
"Cuando me tome el café..."

Miraba la hora, frenética, en el teléfono móvil. Tenía prisa y caminaba acelerada, esquivando a la multitud. Hacía frío y notaba en mi cuello cada hebra mojada de la bufanda de lana roja tras la que me escondía. Llovía. Mis ojos, inquietos, se fijaban minuciosamente en todo lo que me redeaba, bucando algo, sin saber el qué... solo caminaba.
Caminaba y caminaba con paso rápido pero ligero y justo al cruzar la esquina de la cafetería, comprendí al instante lo que tanto buscaban mis ojos, la inmensa prisa de mi cuerpo por llegar.
Allí estabas tu.
Distraído, escondido bajo un paraguas amarillo, ojeabas el escaparate de una librería alternando algunas miradas inquietas al reloj de muñeca.
No sabías que te observaba desde lejos y justo, en ese preciso instante, comprendí que me estabas esperando a mi. Lo sentí en el pecho, casi como un cañonazo, una certeza, la verdad más absoluta...
Caminé con paso firme hacia ti y te besé sin titubear. Dios, no se como pude hacerlo! Fue un impulso, como si en aquel momento tus labios fueran un iman y los mios un insignificante imperdible que pasaba por allí cerca. Por un instante sentí pánico, pero tu devolviste mi beso con otro de mayor carga magnética si eso podía ser posible.
Noté tu sonrisa en mis labios y me miraste de esa manera que, desde aquella vez, nunca más volviste a usar.
Con las manos heladas te toqué la mejilla. Raspaba. Me encanta así, aunque seguro que tu no tenías ni idea. Estabas radiante. Sinceramente feliz de compartir aquel instante, tan normal y corriente como otro cualquiera, conmigo.
Estrechaste mi cuerpo contra el tuyo dentro del paraguas y me rozaste el pelo con los labios al decirme algo al oído. No me enteré. No me importó. No me importaba absolutamente nada más que absorver ese momento.Calarme hasta los huesos de él. En respuesta, sonreí de aquella manera que yo tampoco había vuelto a usar. Metí las manos heladas en los bolsillos de tu chaqueta mientras me acurrucaba en tu pecho y me desperté de golpe.
El techo de mi habitación calló firme ante mis ojos y lo comprendí al instante.
No llovía, no había paraguas amarillo, ni bufanda roja sobre mi cuello, ni imanes en los labios ni mejilla rasposa y desde luego, donde yo estaba, estaba muy lejos de estar cerca de donde estabas tu.
Estiré el brazo buscando instintivamente en la cama... realmente no esperaba encontrar nada, pero en vez de eso, encontré un vacío mucho mayor del que había cuando me acosté la noche anterior.
Me levanté casi de un salto, impaciente por salir de allí. Triste, enfadada y resentida con mi cama por engañarme de aquella manera. Por hacerme sentirte con un realismo exquisito, casi macabro... y recordarme que esa es la única realidad que tengo de ti. Que no habrá paraguas amarillos esperándome. Que te echo (mucho) de menos.
Fui flechada a la cocina a poner la cafetera, al ritmo de la mítica frase que tanto le gusta a Ana "Esto, en cuanto me tome el café, se me pasa".
42 cafés más tarde sigue ahí. No desespero. Seguro que al siguiente funciona...
lunes, 21 de febrero de 2011
Use me
Nothing last forever
- ¿Sabes? Me he dado cuenta de que realmente "Siempre" es una palabra que no existe y que por tanto sobra del diccionario. Al menos del mío.
- No empieces con tus tonterias. "Siempre" si existe. Algunas cosas si duran "siempre"
- Dime una
- Los latidos del corazón por ejemplo. "Siempre" están ahí. Duran mientras dure tu vida y es algo constante algo "siempre" presente.
- El corazón no siempre late por los mismos motivos...
- El corazón no late por ningún motivo. El cuerpo humano está hecho así y solo está ahí para hacer que la sangre llegue a todo tu cuerpo, sea repartida por tus venas y por tanto sobrevivas. Ese es el único motivo.
- ....... Ese es el único motivo por el que late el tuyo.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Jack Daniels

- Una vez, alguien me dijo que había voces que eran como el whisky, que tenían dos extremos, que o te gustaban o no te gustaban, pero nunca te dejaban indiferente, que era demasiado personal...
A mi la tuya siempre me ha gustado en seco, sin hielo, ni soda ni nada que pueda alterar tu sabor, para bebérmela en estado puro... para emborracharme de un solo sorbo.
martes, 8 de febrero de 2011
¿Ciega? No, solo miope

No me hace falta moverme ni un metro de aquí para irme todo lo lejos que se me antoje;
No me hace falta decir ni una sola palabra más para hacerme entender;
No hacen falta más misterios ni clasificaciones por colores de lo que dices o lo que pienso;
No hace falta diferenciar entre si me rio o me enfado, si todo viene provocado por lo mismo;
Creo que no me hace falta quedarme aquí ni un minuto más... y me hace falta saberlo...
No no no, no te molestes... no me lo expliques, no hace falta.
lunes, 7 de febrero de 2011
Vuelos cancelados

Siento si soy demasiado clara a veces, y otras en cambio, nada en absoluto.
Es verdad que quizás, algunas veces, mis actos y palabras no tienen ninguna concordancia... A veces, simplemente, no tengo ganas de hablar... otras, no puedo dejar de hacerlo, aun cuando no hay nada que decir...
Hay momentos, muchos más de los que me gusta reconocer, en los que callo muchas cosas que me arden por dentro, que no consigo arrancar de mi... quizás solo por guardar algo... quizás solo por no hacer demasiado ruido...
Es facil oírme, quizás no tanto escucharme...
Yo solo valgo para quedarme o para irme, no para estar solo a ratos... Es verdad que juego a esconderme, a observar desde lejos y me escurro entre los dedos de quien pretende atraparme... pero esto, todo lo que ves, es todo lo que hay. No se tener más de una cara ni tengo interés alguno en esconderme bajo mil capas, ajena a toda realidad.
Cancelados todos los vuelos al reino de Oz, ya solo me queda un mundo al que puedes pertenecer, y en este no hay terceras fases ni medias tintas. Este es el único que puedo tocar con las manos... El de verdad.
¿A cuál de los tuyos pertenezco yo?
domingo, 6 de febrero de 2011
Acción - Reacción
jueves, 3 de febrero de 2011
N/S

Como una veleta... el viento sopla y sopla y me envuelve y me lleva y me trae y me atrae y me seduce y me convence para que vaya a donde él quiera soplar, a donde se le antoje...
Y yo cierro los ojos y lo siento en cada poro de mi piel que se eriza en cuanto anda cerca... y cambio y cambio y vuelvo a cambiar... de opinión, de dirección, de perspectiva, de color de la mirada, de calor en las mejillas...
Impredecible, inflamable, variable, inconsciente... cansada.
Agotados todos los recursos, el viento sigue soplando... ¿la dirección? nadie la sabe... a nadie le importa... Suele cambiar cada día y yo, con ella.
miércoles, 2 de febrero de 2011
Dos minutos y medio
sábado, 29 de enero de 2011
tictac titac
martes, 25 de enero de 2011
Absolutamente

¿Has notado que no sabemos absolutamente nada el uno del otro? Creamos personajes virtuales, confeccionamos irreales retratos robots el uno del otro. Formulamos preguntas cuyo atractivo reside en que quedan sin respuesta. Pues si, nos dedicamos a despertar la curiosidad del otro y seguir alimentándola al no satisfacerla de manera definitiva. Intentamos leer entre lineas, entre palabras y pronto, entre letras tal vez.
Hacemos grandes esfuerzos por juzgar bien al otro. Y al mismo tiempo nos preocupamos de no desvelar nada importante de nosotros mismos. ¿Qué quiere decir nada importante? Nada de nada. Aun no hemos dicho nada de verdad. ¿Y qué mas dá? Nada. No hay ninguna otra persona a nuestro alrededor. No vivimos en ninguna parte. No tenemos edad. No tenemos rostro. No hacemos distinción entre el día y la noche. No vivimos en ninguna época. Entre nosotros lo hay todo y absolutamente nada, a la vez.
¿Sabes?
lunes, 24 de enero de 2011
Tacones rojos

- Hola?
Fue casualidad. No pudo ser más que una exquisita coincidencia que se encontraran justo allí mismo en un día de Marzo tan normal y corriente como cualquier otro.
Absorta, embelesada por los rayos débiles de sol que intentaban, sin mucho éxito, calentarle las mejillas, miraba atentamente un escaparte, observando cada detalle, con los ojos muy abiertos, dulces pero sin perder el punto crítico jamás, escudriñaba cada detalle de aquellos trozos de tela que le devolvían la mirada desde el otro lado del cristal mientras mordisqueaba el filo del vaso de cartón de su café.
- Hola?
Él caminaba deprisa. Siempre lo hacía. En una ciudad tan grande no tenía sentido entretenerse en las distancias. Los pasos eran minutos y el tiempo era oro, eso que siempre faltaba. Con la música golpeando fuerte en sus oídos, todo se veía diferente. Cada canción creaba un mundo nuevo a su alrededor, partiendo del que ya tenía y era precisamente ese el motivo por el que esquivaba el transporte público e iba andando allí a donde pudiera. Deprisa. Tan deprisa que a él mismo le sorprendió posar la vista justo en ese momento en ese escaparate y descubrir una cara más que conocida reflejada en el cristal. Unos ojos inconfundibles.
Con los ojos entrecerrados y aminorando la marcha, se acercó a ella con la misma mirada del que se abre paso entre la maleza de una jungla desconocida. Apoyó levemente la mano en el cristal del escaparate y la observó un segundo antes de que ella notara su presencia… Quizás su color de pelo era algo distinto, pero no había cambiado nada en absoluto. Sin duda, era ella.
- Hola?
- Hola… - por un segundo lo miró como a un completo desconocido, y solo un segundo más tarde el pellizco de su estómago lo reconoció perfectamente – Dios mio! Qué haces tu aquí?
- Vivo aquí! Me mudé hace cosa de un año…
Ninguno se movió de su sitio, como si hubieran quedado pegados a la acera. Se miraban fijamente, intentando ubicar uno al otro en aquel preciso lugar, en aquel justo momento. Como si realmente ninguno estuviera allí y en su lugar hubiera un holograma del otro.
- Pero… ven aquí! – cogiéndola del brazo la acercó a su cuerpo y le rodeó los hombros en un abrazo cálido, que quizás se pasó varios segundos del tiempo de cortesía.
Él le revolvió el pelo y sonrió, esta vez más ubicado.
- Llevas el pelo diferente
- ¿Enserio? Tu estás igual que siempre
- La última vez que nos vimos lo llevabas más corto y algo mas rojizo…
- Puede ser…, es verdad! ¿Cómo puedes acordarte de algo así? – soltó una carcajada
- Recuerdo muchas cosas de la última vez que nos vimos…
- ¡Que dices! No te creo… de eso hace ya unos 3 años, no?
- 3 años y medio más bien… casi 4
Sin saber muy bien por qué, comenzaron a caminar lentamente uno al lado del otro por la acera , alejándose del escaparate.
- Recuerdo que tropezamos por casualidad en la cafetería que hacía esquina, la que estaba justo debajo de la oficina. Por lo visto ya la han cerrado, hace mucho mucho tiempo que no voy por allí… Tu pediste un café con leche y hielo y la chica te miró como si fueras una extraterrestre…
- Es verdad! Siempre solía hacerlo! – ella reía sin parar sin darse cuenta, cada vez más contenta por la coincidencia de haberse encontrado con él minutos antes – No puedo creer que te fijaras en ese detalle…
- Ese es un detalle fácil de recordar, pedías siempre el mismo café, solo que no solíamos tomarlo juntos… - apretó los labios en algo parecido a una sonrisa y ella apartó la mirada de él por un segundo, casi imperceptible.
- Vale, ese era fácil entonces, para impresionarme, tendrás que usar algo más –dijo poniendo voz grave y fingiendo seriedad mientras se ponía las gafas de sol.
- Cuando te vi, estabas esperando tu café en el mostrador y te mirabas cuidadosamente la muñeca con cara de molestia…
- El día anterior me había hecho mi tatuaje – levantó la muñeca en gesto triunfal – aun me dolía un poco… Vale, que te acuerdes de eso si empieza a impresionarme…
- Yo pedí un té con limón y me acerqué a la mesa donde te habías sentado. Enseguida la pusiste patas arriba de papeles. En esa época llevabas aquel caso tan importante que te traía de cabeza, toda la oficina lo comentaba…
- ¡Ni me lo recuerdes!¡Casi me vuelvo loca! Me prometí a mi misma que si salía bien me regalaría un merecido año sabático…que ha resultado ser bastante más… y aquí estoy, aunque por el momento, solo de paso. – Pararon un segundo y se encendieron un cigarro. Sin darse a penas cuenta, habían llegado caminando, al puerto.
- Me encanta esta parte de la ciudad – dijo él mirando alrededor – Suelo venir a hacer footing aquí de vez en cuando. Si te quedas aquí el tiempo suficiente, puedo dejarte venir conmigo alguna vez – añadió sin pensar muy bien lo que estaba diciendo.
- Quizás… aunque nunca suelo quedarme el tiempo suficiente en ninguna parte…- clavó la vista en el imponente edificio que tenía delante y se hizo el silencio.
- ¿Sabes lo que más me llamó la atención de la última vez que te vi, entre tus montañas de carpetas? Llevaba gafas!,unas pequeñitas con monturas rojas, nunca te había visto con ellas…
Ella se echó a reír
- Supongo que solo las utilizabas en situaciones extremas, al igual que utilizar el lápiz en vez de una horquilla para sujetarte el pelo- se burló él
- ¿Sabes? Para no haber trabajado nunca en el mismo departamento y haber coincidido unas pocas veces en la cafetería y en los pasillos, me conoces demasiado bien – levantó una ceja y volvió a sonreir.
- Soy muy observador, te sorprenderías… Ese día en concreto, casi no hablamos. Yo me senté contigo pero tu estabas inmersa en toneladas de papeles. Tenías los ojos algo cansado y mordisqueabas sin parar un boli. Me preguntaste por una película que habían estrenado ese mismo viernes en el cine y que yo había ido a ver con la que entonces era mi chica. Te dije que fue horrible y tu me dijiste que tu plan de fin de semana había consistido en comer fideos chinos mientras veías la reposición de ER. Que no te tomara el pelo. Nos reímos mucho
Ambos se apoyaron en la baranda que daba a los muelles mientras reían por la ocurrencia de la conversación que habían mantenido en esa cafetería cerrada, a miles de kilómetros, 3 años atrás. Se miraron un instante y él sintió un repentino impulso de tocar su mano, apoyada en la baranda cerca de la suya, pero no lo hizo.
- Que triste suena dicha así mi vida, ¿no? Debí parecerte una deprimente cuidagatos… ¿no hablamos nada más?
- No me pareciste deprimente, me pareciste libre y de hecho, te parecerá raro pero, me diste mucha envidia en ese momento… la película fue terriblemente mala – dijo poniendo los ojos en blanco. Volvió a sonreir y apoyó relajado los codos en la baranda, fijando la vista en los barcos amarrados. Estaba atardeciendo. – La verdad es que no hablamos mucho más aquella tarde. Tu le diste el último sorbo a tu café con hielo y empezaste a recoger desordenadamente tus papeles. Te disculpaste por tener que marcharte así, pero tenías mucho trabajo. Me dijiste que esperabas poder tomar un café conmigo algún día sin tantos papeles por delante y “sin esta cara de loca” . Cogiste el bolso, me diste un apretón en el hombro y te fuiste flechada hacía la puerta de la cafetería cargada de cosas… Recuerdo que a mitad de camino paraste un instante, pensé que se te había olvidado algo, pero no volviste la cabeza, seguiste adelante y saliste de allí sin mirar atrás.
Yo te seguí con la mirada. Recuerdo que me hubiera encantado decirte que esa era mi última semana en las oficinas. Me había salido una cosa muy buena en otro sitio y, aunque lo llevaba en absoluto secreto, me iba no solo de la empresa sino a otra ciudad y que por tanto, ese café sin papeles seguramente no llegaría nunca… Recuerdo también que estuve a punto de cogerte la mano antes de que le dieras el último sorbo a tu café, y pedirte que te quedaras conmigo un poco más, quizás solo otro café… el tiempo justo para que la teína me emborrachara la parte racional del cerebro y me dejara decirte que desde el mismo día en el que te ví salir del ascensor de la oficina, hacía entonces un año, por alguna extraña razón, no había hecho otra cosa que pensar en como sería besarte y que me moría de ganas de descubrirlo. Aun sabiendo que ni tus circunstancias ni las mías acompañaban en ese momento… era algo mucho más visceral. Algo que un tio tan cuadriculado como yo, no podía comprender en ese momento… Pero, sin saber como ni por qué, te plantaste en mi cabeza, no dejaba de pensar en ti y nunca dejé de hacerlo…
El silencio se hizo denso. Había oscurecido y las luces de las farolas se acababan de encender. Él apartó la vista del horizonte para clavar la mirada en los ojos de ella, que le devolvía la mirada con una expresión inescrutable…
- Durante los últimos años he pensado mucha veces en que hubiera pasado s si hubiera sabido que esa era la última vez que te vería y me hubiera interpuesto entre la puerta de la cafetería y tu y no te hubiera dejado salir de allí sin mi acompañando a tus toneladas de papeles y tus tacones rojos…
- ¿Llevaba tacones rojos?
- Es lo que mejor recuerdo de todo, sobre todas las demás cosas, el sonido de esos preciosos tacones rojos alejándose paso a paso... Seguro que ellos tuvieron la culpa...
- ¿Estos? – dijo señalándose los pies
- Casi casi los mismo que misteriosamente te han traído de vuelta a mi, a miles de kilómetros, 3 años después como la más grande y exquisita de las casualidades.
- No digas tonterías… Las casualidades no existen.
domingo, 16 de enero de 2011
Seems like...
jueves, 13 de enero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
I can't take my eyes off of you
viernes, 7 de enero de 2011
Por un momento

Por un momento se me olvidó donde quedaste, cual era el lugar exacto que enrealidad ocupabas, tan tan lejos del que a mi me hubiera gustado... y fue entonces cuando me di cuenta de que, aun estando tu tan lejos, yo nunca me moví. Me quedé paralizada esperando, sin razón, a que algún día vinieras conmigo tal y como aquella canción decía que debía ser... ¿Qué sabrán ellas? son solo canciones... ¿Qué sabrán los demás? Nunca supieron nada... o quizás nunca lo supe yo...
Hoy me moví y sin querer, dejé el sitio donde te esperaba... y de repente, creo que ya no te espero ni imagino como sería haberme quedado un poco más. Sin querer, creo que cada vez me importa un poco menos cuál es el lugar exacto que ocupas porque sea cual sea, enrealidad, está muy muy lejos de mi...
lunes, 3 de enero de 2011
Tanto ruido y al final...

Ella le pidió que la llevara al fin del mundo
Él puso a su nombre todas las olas del mar,
se miraron un segundo como dos desconocidos...
Todas las ciudades eran pocas a sus ojos,
ella quiso barco y él no supo que pescar
y al final número rojos en la cuenta del olvido
y hubo tanto ruido que al final llegó el final.
Mucho mucho ruido
ruido de ventanas,
nidos de manzanas
que se acaban por pudrir,
tanto tanto ruido,
tanto ruido y al final...
Mucho, mucho ruido, ruido de tijeras, ruido de escaleras que se acaban por bajar.
Mucho, mucho ruido,
tanto, tanto ruido. Tanto ruido y al final…
Ruido de tenazas,
ruido de estaciones,
ruido de amenazas,
ruido de escorpiones.
Tanto, tanto ruido.
Ruido de abogados,
ruido compartido,
ruido envenenado,
demasiado ruido.
Ruido platos rotos,
ruido años perdidos,
ruido viejas fotos,
ruido empedernido.
Ruido de cristales,
ruido de gemidos,
ruidos animales,
contagioso ruido.
Ruido mentiroso,
ruido entrometido,
ruido escandaloso,
silencioso ruido.
Ruido acomplejado,
ruido introvertido,
ruido del pasado,
descastado ruido.
Ruido de conjuros,
ruido malnacido,
ruido tan oscuro
puro y duro ruido.
Ruido como sables,
ruido enloquecido,
ruido intolerable,
ruido incomprendido.
Ruido de frenazos,
ruido sin sentido,
ruido de arañazos,
ruido, ruido, ruido...

















